¿Dónde estaremos dentro de 4 años? Datos y tecnología en la atención médica.

08/03/2025

4YFN en el Congreso Mundial de Móviles (MWC25)  es el evento más grande del mundo para startups, inversores e innovadores que dan forma al futuro de la conectividad, con un gran énfasis en la salud y la tecnología sanitaria. Esto es lo que aprendí:

 
 
 

1. Inteligencia Artificial y Métodos Participativos

 
 
 

Una fascinante charla de  Pau Aleikum Garcia  exploró la IA de una manera artística y nostálgica a la vez. Pero más allá de eso, me hizo reflexionar sobre su potencial práctico en la evaluación de programas y la investigación. A menudo utilizamos métodos participativos como la fotovoz o el mapeo corporal para abordar temas difíciles, ya sea el manejo de enfermedades o la recopilación de las experiencias de comunidades marginadas.

 
 
 

🤝 ¿Podríamos ir más allá? ¿Donde un "iniciador" colabora con un paciente y un evaluador del programa para cocrear algo significativo? 

 
 
 

2. Participación del paciente en la investigación y evaluación en salud.

 

 

 

La participación del paciente puede convertirse en una palabra de moda, pero  Teresa Ramos, MBA  , y  Mar Gomis Pastor  profundizaron en el tema, destacando tanto su papel fundamental para impulsar la innovación como los desafíos prácticos de realizar investigaciones significativas con pacientes. 

 
 
 
 
 

Quienes se dedican a este trabajo conocen las dificultades: cuestionarios incompletos, participantes que no completan el seguimiento y la complejidad de una investigación verdaderamente inclusiva. En mi experiencia, las herramientas validadas y un buen diseño de cuestionarios son fundamentales. Pero resultan aún más eficaces cuando se combinan con enfoques participativos que recuerdan a todos —pacientes e investigadores por igual— el verdadero propósito.

 
 
 

3- Espacio Europeo de Datos Sanitarios (EHDS)

 
 
 

Es importante tener una visión realista, incluso mientras mantenemos el optimismo sobre el futuro de la salud digital y el Reglamento del Espacio Europeo de Datos Sanitarios (EHDS, por sus siglas en inglés) que acaba de publicarse.  El análisis de Jordi Piera Jiménez  ofreció una perspectiva privilegiada sobre los desafíos del intercambio de datos entre agencias y países (de nuevo la palabra "interoperabilidad").

 
 
 

Pero también hizo hincapié en algo que no se puede repetir lo suficiente: construyamos bien la infraestructura y los cimientos, y lo que venga después tendrá más probabilidades de funcionar. 

 
 
 

🚩 Otro aspecto importante de su charla fue el desafío del sesgo en los conjuntos de datos y las limitaciones que este genera para que la innovación avance de manera equitativa. Nos remitió al trabajo de Lancet Digital Health. Desconozco a qué marco se refirió específicamente, pero las recomendaciones de STANDING Together (Estándares para la Diversidad, Inclusión y Generalización de Datos) buscan fomentar la transparencia con respecto a las limitaciones de los conjuntos de datos de salud y la evaluación proactiva  de su efecto en diferentes grupos de población. 

 
 
 

 

 

4. ¿Regular la IA o no regularla? Esa NO es la cuestión.

 
 
 

La regulación ya está en marcha. En Europa existe una ley sobre IA. Su interpretación en la práctica no es sencilla. Pero regular o no regular no es la cuestión. ¿Una pregunta mejor?

 

Cómo elaborar regulaciones que puedan evolucionar rápidamente, o al menos a un ritmo mayor que el actual (algo más fácil de decir que de hacer, por supuesto). Bleddyn Rees  hizo algunas observaciones muy acertadas al respecto y habló sobre la ética frente a las regulaciones.  

 
 
 

¿Otra pregunta mejor? ¿ Qué debería regularse?  Francesc Guim, doctor en filosofía,  por ejemplo, habló de la imposibilidad de regular los modelos autónomos que evolucionan aleatoriamente. ¿Deberíamos entonces centrarnos en los «fundamentos»? Si es así, ¿cuáles son exactamente?

 
 
 

¿Dónde estarán estas conversaciones dentro de cuatro años?